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Periplo es un proyecto colaborativo que tiene el objetivo de contribuir a la creación de un sistema de migración laboral más equitativo en las cadenas de suministro de la industria agrícola en México y entre México y Estados Unidos, para proteger los derechos humanos de las y los trabajadores agrícolas migrantes.

Periplo es un proyecto colaborativo que tiene el objetivo de contribuir a la creación de un sistema de migración laboral más equitativo en las cadenas de suministro de la industria agrícola en México y entre México y Estados Unidos, para proteger los derechos humanos de las y los trabajadores agrícolas migrantes.

Conoce cómo trabajamos para lograrlo:

Sobre Periplo

Promovemos el ejercicio de los derechos laborales de las y los trabajadores migrantes en la industria agrícola.

Fortalecemos la capacidad de las personas trabajadoras agrícolas migrantes (PTAM) y de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) para defender los derechos humanos laborales durante todo el proceso de contratación y empleo.

Generamos alianzas con el sector privado para la implementación de buenas prácticas.

Colaboramos con el sector empresarial para promover los más altos estándares en los procesos de reclutamiento y empleo, así como para asesorar, capacitar e identificar las mejores prácticas laborales y de debida diligencia en derechos humanos.

Gestionamos espacios de diálogo, intercambio y colaboración.

Creamos espacios multiactor capaces de movilizar conversaciones entre el sector privado, organizaciones de la sociedad civil y organismos gubernamentales, con el fin de construir una agenda conjunta, alentar el intercambio de experiencias y conocimientos, así como a construir recomendaciones en políticas públicas y generar nuevas colaboraciones.

¿Quiénes conformamos Periplo?

Periplo es un proyecto impulsado por Fundación Avina, implementado en colaboración con organizaciones de la sociedad civil nacionales e internacionales y financiado por la Fundación Walmart.

Impulsado por:

Impulsado por:

En colaboración con:

En colaboración con:

Con el financiamiento de:

Con el financiamiento de:

También contribuyen
con Periplo:

También contribuyen con Periplo:

Logros

Entre 2021 y 2025 el proyecto, a través del trabajo coordinado de las organizaciones aliadas, contribuyó a:

PRESENCIA EN LOS TERRITORIOS:

En más de 300 municipios se capacitó a personas trabajadoras agrícolas sobre sus derechos y cómo ejercerlos.

TRABAJO DIGNO EN MOVIMIENTO:

Más de 6 mil personas trabajadoras agrícolas fueron contratadas en procesos de reclutamiento responsable para laborar en Estados Unidos a través del programa de visas H2A.

ASESORÍAS:

Más de 550 personas trabajadoras con visas H2A y con trabajo en campos de México recibieron asesorías, canalización y acompañamiento al proceso de quejas.

VOZ MIGRANTE

Más de 100 personas trabajadoras agrícolas migrantes compartieron sus experiencias en foros nacionales e internacionales.

INFORMACIÓN DIRIGIDA:

Más de 40 mil personas recibieron información básica sobre contratación y prevención de abusos.
Se han generado materiales informativos para personas trabajadoras y empresas, que se pueden consultar en nuestro sitio web.


Más de 2 millones de personas
conocieron la campaña VOLTEA AL CAMPO, dirigida a las y los consumidores, con el fin de informar sobre su rol y responsabilidad con el cumplimiento de derechos en
la cadena de suministro agrícola.

Desde 2022
, los mensajes del proyecto a través de sus redes sociales y otros medios han logrado más de 3 millones de impresiones.

INVOLUCRAMIENTO DEL SECTOR PRIVADO:

Más de 500 personas de alrededor de 80 empresas, participaron en sesiones de información y aprendizaje.

La Comunidad sobre Debida Diligencia en Derechos Humanos se consolidó como un espacio de dialogo importante, donde participan empresas, sociedad civil y personas trabajadoras agrícolas.

¿Cómo lo hacemos?

Con actividades colaborativas, que realizan las organizaciones aliadas e impactan a sectores y áreas claves de la siguiente manera:

PERSONAS TRABAJADORAS AGRICOLAS MIGRANTES:

Reciben información sobre derechos humanos laborales, reclutamiento ético, como actuar ante una vulneración a sus derechos a través de capacitaciones, sensibilizaciones, materiales y herramientas audiovisuales acordes a los contextos y adaptados a las personas trabajadoras agrícolas.

Participan en espacios de diálogo e incidencia locales, nacionales e internacionales para impulsar propuestas y cambios en las acciones y políticas que les afectan y conocer e intercambiar información con otros actores clave.

Son contratadas en procesos de reclutamiento ético que aseguran el acceso y desempeño del trabajo temporal agrícola en México y/o Estados Unidos a través del programa de visas H2A.

SECTOR PRIVADO AGRÍCOLA:

Son invitados a espacios de diálogo la como la Comunidad Sobre Debida Diligencia para el Sector Agrícola (COMUDH – Agro) que impulsa el proyecto.

Reciben información y asesoría técnica sobre las obligaciones nacionales e internacionales en la materia, reclutamiento ético, debida diligencia en derechos humanos y las herramientas que pueden utilizar para asegurar el cumplimiento de sus obligaciones y transitar del cumplimiento como piso mínimo a las buenas prácticas.

Cuenta con una oferta formativa en línea a través de la web del proyecto, sobre prevención y cumplimiento en temas laborales. Así como con la posibilidad de recibir capacitaciones dirigidas a resolver temas específicos del sector.

NARRATIVAS INCLUYENTES Y DIFUSIÓN DE INFORMACIÓN:

Organización de foros, conferencias, diálogos, diseminación de información de investigaciones propias, que favorezcan el acercamiento y comprensión de posturas diversas entre actores clave, la escucha y participación activa y que generen información para la construcción de soluciones desde narrativas inclusivas.

Colaboración y alianzas con prensa y medios de comunicación para fortalecer sus investigaciones periodística, sobre los retos, oportunidades e historias alrededor del sistema de migración laboral agrícola en la región.

Desarrollo e implementación de campañas masivas como, #EllasHablan, #LaDDDH, o #VolteaAlCampo. Y el manejo de las redes y herramientas de comunicación del proyecto (blog, comunicados, web) para impulsar narrativas con un enfoque de derechos humanos y laborales.

SECTOR PÚBLICO:

Reciben información, propuestas y recomendaciones basadas en la experiencia, recopilación de datos y realización de informes por parte de las organizaciones del proyecto, sobre los abusos hacia las y los trabajadores agrícolas migrantes —en particular, contra las mujeres—, para contar con mejoras en las políticas y normativas sobre migración laboral agrícola y el cumplimento de los derechos de las personas trabajadoras.

Cuenta con la participación de las organizaciones, personas trabajadoras y expertas según el tema, en espacios impulsados por las autoridades que promueven el análisis, evaluación o construcción de política pública sobre la migración laboral agrícola.

Son invitados a espacios de diálogo organizados por las organizaciones del proyecto que permitan monitorear las acciones para el cumplimiento de las normativas y políticas.

ORGANIZACIONES CIVILES CON TRABAJO SOBRE DDDHL EN EL SECTOR AGRÍCOLA:

Participan en foros, talleres, conferencias y diálogos para compartir herramientas, conocimientos y aprendizajes que fortalezcan el ecosistema más amplio de actores sociales y privados que trabajan por el derecho al trabajo digno en el sector agrícola a nivel nacional e internacional.

Generan vínculos y alianzas con otros proyectos, redes y organizaciones similares que promueven los derechos humanos laborales en diversas industrias a nivel nacional e internacional.

Formulan recomendaciones de políticas públicas y normatividad de forma colaborativa y con la participación de las personas trabajadoras y dan seguimiento a las mismas.

¿Para qué lo hacemos?

  • Capacitaciones sobre derechos humanos laborales para las personas trabajadoras agrícolas migrantes.
  • Elaboración y difusión de materiales y herramientas audiovisuales para las y los trabajadores agrícolas migrantes sobre derechos humanos laborales y sobre buenas prácticas para las empresas.
  • Monitoreo de los procesos de reclutamiento y de las condiciones laborales de las personas trabajadoras agrícolas migrantes en México y en Estados Unidos en la cadena de suministro de la industria agrícola en diversos corredores migratorios.
  • Recopilación de datos y elaboración de informes, creados por las organizaciones aliadas de Periplo, sobre los abusos hacia las y los trabajadores agrícolas migrantes —en particular, contra las mujeres—, durante el proceso de reclutamiento.
  • Facilitación de alianzas y colaboraciones entre organizaciones de la sociedad civil y diversos actores, para la formulación de recomendaciones de políticas públicas e intercambio de buenas prácticas.
  • Identificación y promoción de buenas prácticas para el sector privado a través de capacitaciones, guías, materiales, espacios de intercambio y diálogos.
  • Generación de alianzas con otros proyectos similares que promueven los derechos humanos laborales en diversas industrias a nivel nacional e internacional.

Todas las acciones realizadas en colaboración con organizaciones aliadas permiten impulsar la transformación del sistema de migración laboral agrícola hacia uno más digno y justo. Se busca que estos cambios realmente mejoren la vida de las personas trabajadoras agrícolas migrantes, y que además generen espacios seguros donde las voces de las y los jornaleros sean escuchadas y sus derechos humanos sean respetados.

Nuestra razón de ser

En México, a finales de 2023, se contaba con 2.88 millones de personas trabajadoras agrícolas migrantes (89% hombres y 11% mujeres) [1] quienes por lo regular migran de los estados del sur hacia el norte en la modalidad individual o familiar; el 19% de ellas habla alguna lengua indígena [2] y se estima que, junto a sus familias, representan al menos el 6% de la población de México.

Por otro lado, durante el mismo año, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos certificó 378,513 empleos con visas H-2A, que les permiten a las personas migrantes trabajar de manera temporal en los campos de Estados Unidos; de ellas, el 75% de las visas (284,718) se destinaron a trabajadores y trabajadoras de México [3].

Los motivantes principales que llevan a las familias jornaleras o indígenas a migrar, son las dificultades para satisfacer las necesidades básicas en sus comunidades de origen, unido a la promesa de un salario competitivo.

Según investigaciones documentales realizadas por las organizaciones que forman parte de Periplo, es frecuente que las personas trabajadoras a quienes se les propone una oferta de empleo en el sector agrícola, reciban información falsa o incompleta sobre las condiciones laborales, no cuenten con un contrato, vivienda adecuada o salario digno, se les realice retención de pagos o de documentos de identidad, y que no cuenten con seguro social o prestaciones que les permitan el acceso a servicios de salud. También son víctimas de fraude (por ejemplo, cobro de cuotas indebidas o gastos de viaje, que endeudan a las familias antes de empezar a trabajar), malos tratos e incluso explotación laboral y trata, así como trabajo forzoso o infantil.

Sobre la precariedad del trabajo agrícola se ha documentado que el 97% de las personas trabajadoras agrícolas o jornaleras presenta al menos una carencia social [4]: el 90% no tiene acceso a contratos, prestaciones y acceso a instituciones de salud. Tan sólo el 10% está afiliada al Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS) [5], y el 70% gana menos de dos salarios mínimos (INEGI 2021).

El Proyecto Periplo tiene un enfoque particular en identificar y prevenir las afectaciones que sufren las mujeres trabajadoras agrícolas, que componen alrededor de un tercio de la fuerza laboral agrícola migrante en los Estados Unidos y un 11% de las personas trabajadoras agrícolas en México. Son ellas quienes enfrentan mayores dificultades, ya que a menudo son objeto de discriminación, acoso sexual por parte de supervisores, empleadores y otros en posiciones de poder.

Estas vulneraciones repercuten a su vez en los derechos de sus familias y comunidades. Además, los abusos hacia ellas suceden, en ocasiones, en ambientes y contextos que favorecen la impunidad, por lo cual paralizan las iniciativas de denuncia.

Ante la información disponible, se identifica que la movilidad laboral temporal ―tanto interna como internacional― conlleva graves afectaciones para las y los trabajadores agrícolas migrantes que debe ser atendida de forma prioritaria por todos los agentes involucrados en el sistema de migración laboral agrícola, para que éste se adecúe a las normativas, a los estándares internacionales y a las mejores prácticas que el sector implementa en la materia.

[1] Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), al cuarto trimestre de 2023
[2] Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares (ENIGH) de 2016
[3] https://www.ncaeonline.org/resources/data-and-statistics/
[4] REJJA. Violaciones de derechos de las y los jornaleros agrícolas en México. 2019
[5] Agustín Escobar Latapí. ‘La agricultura de exportación y la pobreza de sus trabajadores’. CIESAS Boletín No. 6: 3. 2021

Información de Interés

Prensa

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junio 17th, 2026|Categories: PRENSA, PUBLICACIONES DESTACADAS|

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    Crédito de la imagen: Toumani Camara.

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