La dignificación del campo es parte de un proceso complejo donde intervienen los múltiples afectos de las personas trabajadoras agrícolas. El campo no es simplemente un espacio de producción, sino un territorio a partir del cual muchos jornaleros y jornaleras forman también su identidad. Se trata también de un hogar, de un espacio donde se tejen historias y complicidades, donde los vínculos van más allá de lo meramente laboral.  

CAMINOS, Centro de Acompañamiento a Migrantes A.C. [1], organización aliada de PERIPLO, contempla todos estos procesos afectivos para llevar a cabo acompañamientos empáticos, centrados en la escucha atenta y no en la imposición de ideas. Por eso han desarrollado una metodología de acción para intervenir asertivamente en los diferentes campos agrícolas de Coatecas Altas Ejutla, San Miguel Tilquiapam y El Campanario, San Miguel Mixtepec, en Oaxaca.  

Al tomar en cuenta que sus acciones de acompañamiento inciden directamente en un territorio, han sistematizado sus experiencias en un mapa de abordajes y facilitaciones. En sus propias palabras: “Nuestro mapa de procesos se propone como una guía para la concepción, construcción, ejecución y evaluación de nuestros proyectos, lo consideramos en un estado de construcción permanente que, de acuerdo a las necesidades y naturaleza propia de cada territorio, se puede modificar para su bien llegada al horizonte común. Es también un ejercicio que puede servir de guía e inspirar a otras organizaciones”.  

Para ellas, es importante dividir sus procesos en tres principales etapas:  

  1. Determinación y ordenamiento interno

Se centra en la concepción del proyecto, así como en la organización y primeras impresiones del territorio de incidencia. En esta etapa, es de suma importancia la participación y escucha de quienes formarán parte del futuro proyecto. 

  1. Participación, acción y compañía

Su objetivo es la arquitectura de la idea de acción, los primeros acercamientos con la comunidad de incidencia, sinergia de ideas, desarrollo del proyecto y socialización de los logros obtenidos. 

  1. Corresponsabilidad y regreso al territorio

Esta tercera etapa está dedicada a la devolución de saberes y corresponsabilidad con la comunidad de acción; en ella se realiza una evaluación de las etapas del proyecto, así como la construcción y semilla de acervos comunitarios. 

En opinión de la propia organización: “Insistimos en que, cada una de estas etapas se va constituyendo a partir de la experiencia que como organización hemos tenido. Invitamos a los lectores a que si les es de utilidad, puedan utilizarlo como referencia en sus quehaceres, pero invitamos aún más a desarrollar sus propios mapas de procesos centrados en sus propios territorios con sus características particulares”.  

De esta forma, CAMINOS lleva a cabo una cartografía metodológica para el acompañamiento de las personas trabajadoras agrícolas, a partir de la sistematización de los saberes recogidos a través de los contextos específicos de cada comunidad de trabajo. Para la filósofa Yuderkys Espinosa Miñoso, es esencial mapear las experiencias que se guardan en el cuerpo, en el ámbito de lo humano y lo sensorial, para entonces construir conocimientos y acciones más compasivas. 

CAMINOS obedece a esas otras formas de cartografiar el entorno y los procesos desde lo comunitario. Sobre la importancia de este enfoque, el colectivo Geobrujas afirma: “Nos centramos en una cartografía trastocada que permita la inclusión de distintos saberes y en la que se fomenten el diálogo y el reconocimiento del otro. Implica el saber colectivo y comunitario como materia principal y se propone abrir esta herramienta a todas las personas que deseen representar su realidad”. 

Así, CAMINOS ha desarrollado un complejo mapeo que se sostiene principalmente de la empatía y la escucha como posibilidades para la arquitectura colectiva de estrategias y conocimientos, tomando en cuenta las necesidades y problemáticas reales de las personas a quienes se acompaña.   

[1] Organización de la sociedad civil comprometida en orientar y apoyar a las personas migrantes y sus familias. Trabajan en el acompañamiento, la búsqueda, la orientación, así como el análisis y la investigación del fenómeno migratorio. Para lograrlo implementan procesos de localización de migrantes, fortalecen las capacidades de las mujeres en las comunidades de origen, contribuyen a la reintegración de migrantes deportados, defienden los derechos laborales de jornaleros agrícolas y los derechos humanos de grupos vulnerable