“A veces no dimensionamos hasta dónde puede llegar la información”, explica Wilma García integrante de la organización Caminos: Centro de Acompañamiento a Migrantes, de Oaxaca, México.
En entrevista con PERIPLO, integrantes de la organización reflexionaron en torno al impacto del trabajo que han desarrollado en el marco del proyecto, así como los aprendizajes y principales retos que enfrentan.
Caminos acompaña a personas trabajadoras agrícolas migrantes en las comunidades de origen, las capacita a través de sesiones informativas, talleres y otras actividades sobre sus derechos y aspectos prácticos como contratos y afores. También realizan jornadas en las que comparten la información con autoridades, personas trabajadoras y sus familias.
En el caso de la información sobre contratos, las personas desconocían su derecho a tener un contrato por escrito, las características que debe contener para dar certeza a todas las partes y que este debe firmarse.
Este trabajo ha permitido que las y los jornaleros puedan conocer sus derechos, así como formas de organizarse y solicitarque se cumplan. Un trabajo con un gran impacto, debido a que las personas trabajadoras han vivido fraudes y extorsiones y, ahora, con la información, buscan evitar que les suceda.
“Ellos no tenían acceso a esa información y el hecho de que ahora ellos la sepan, al momento que reciben la capacitación, se organizan, platican de las experiencias que han tenido. Y entonces van generando ese diálogo y en cierta forma se ve cómo se van organizando”, cuenta Elvia Bernal.
Caminos atiende a una población cuya dinámica ha sido invisibilizada, considera Sergio López, y por lo tanto, sus causas y consecuencias se han desatendido. Por lo que la labor de la organización se ha centrado en posicionar la migración laboral interna y la conversación en torno a las violaciones y omisiones de sus derechos laborales.
Pertenecer a PERIPLO ha permitido a Caminos colaborar con otras organizaciones y ampliar las herramientas e información con la que pueden trabajar; así como participar de una red que les permite conocer otros contextos y perspectivas, como la empresarial.
Como señala Nancy García, “El Proyecto PERIPLO nos permitió justo mirar todas las actividades que estamos realizando y también ver todas estas acciones que nos ha permitido seguir haciendo el trabajo dentro de las comunidades”.
En el marco del Proyecto, Caminos publicó el Manual de buenas prácticas hacia la defensa de los derechos laborales de los migrantes jornaleros agrícolas. “Creo que este documento ha sido un gran logro para Caminos, ya que nos permite mirar todo el trabajo que hemos realizado”, considera García.
Sobre las acciones que consideran importantes continuar a futuro, las integrantes de Caminos buscan seguir impulsando los proyectos que visibilicen el contexto de las personas trabajadoras agrícolas migrantes, pero sobre todo que defiendan y sensibilicen sobre los derechos humanos y laborales.
“Solamente se da uno cuenta en pláticas, hasta dónde trasciende la información que uno brinda y de los alcances que hay a veces se puede documentar, pero agradecemos bastante porque conocemos a mujeres que han trabajado con nosotras desde el inicio y hemos notado este cambio, en ellas de esta parte informada”, concluye Wilma.
PERIPLO presenta una serie de conversaciones y reflexiones con organizaciones que han contribuido en el marco del proyecto al impulso de una agenda de derechos humanos laborales en el sector agrícola en México y entre Guatemala, México y Estados Unidos y a la transformación del sistema de migración laboral agrícola en uno más justo y sostenible.
Te invitamos a conocer más reflexiones de las y los protagonistas de PERIPLO.



