“Desde sociedad civil no podemos entender la problemática o crear estrategias de acompañamiento si no podemos tener esa empatía o esa comprensión de lo que implica para las personas trabajadoras migrantes, la violación a alguno de sus derechos”, considera Jocelyn Reyes, directora del área de Promoción, Educación y Desarrollo de liderazgo con el Centro de los Derechos del Migrante (CDM).

CDM es una organización de sociedad civil binacional, méxico-estadounidense, que ofrece acompañamiento a personas trabajadoras migrantes para defender sus derechos laborales por medio de procesos de educación, empoderamiento e incidencia en la defensa de sus derechos laborales.

En estos procesos, uno de los aspectos más relevantes que toma en cuenta para acompañar a las personas trabajadoras agrícolas migrantes es la seguridad, realizando una serie de evaluaciones al contexto, las normativas y la problemática de cada caso en particular así como las mismas capacidades del CDM para actuar efectivamente.

Algunas de las adversidades a las que se enfrentan las personas trabajadoras agrícolas migrantes que viajan a Estados Unidos con visa de trabajo H-2A (visa temporal otorgada por el gobierno de Estados Unidos que permite a empleadores contratar a personas extranjeras para realizar trabajos agrícolas estacionales), están presentes desde el momento del reclutamiento, cuando las empresas reclutadoras no ejercen el reclutamiento ético las personas migrantes suelen endeudarse y viajar bajo amenazas o coerción o son víctimas de ofertas de trabajo engañosas o fraudulentas.

En palabras de Reyes, “cuando llegan a los lugares de trabajo llegan con toda una carga de vulnerabilidad porque llegan con deudas, saben que su temporada de trabajo es muy corta y también porque saben que están atados a un solo empleador”.

Muchas veces las personas trabajadoras agrícolas migrantes no se atreven a hablar de las violaciones a sus derechos humanos y laborales por miedo a no ser contratados en las siguientes temporadas, en este sentido el trabajo que hace CDM ofreciendo acompañamiento, empoderamiento y respaldando a las exigencias de las personas trabajadoras tiene una importancia fundamental.

“En el marco del Proyecto PERIPLO hemos acompañado desde distintas estrategias, primero brindando apoyo a personas trabajadoras migrantes con información crítica sobre sus derechos laborales a través de distintos canales digitales”, señala Reyes.

Otro de los grandes logros del CDM en el marco del Proyecto PERIPLO fue una colaboración con el Comité de Defensa del Migrante para hacer llegar esta información a comunidades en distintos estados de la República Mexicana.

Así mismo, el trabajo en el área legal, ofreciendo asesorías y acompañando algunos procesos de queja y de denuncia de personas trabajadoras agrícolas migrantes en Estados Unidos, en las que documentaron principalmente situaciones de discriminación.

La posibilidad de crear alianzas con otras organizaciones del Proyecto, así como con las personas trabajadoras, ha sido muy importante, ya que ha permitido a todos los sectores la capacidad de reconocer que la lucha no es individual y que es necesario estar en conexión con otras causas, concluye Reyes.

 


PERIPLO presenta una serie de conversaciones y reflexiones con organizaciones que han contribuido en el marco del proyecto al impulso de una agenda de derechos humanos laborales en el sector agrícola en México y entre Guatemala, México y Estados Unidos y a la transformación del sistema de migración laboral agrícola en uno más justo y sostenible.

Te invitamos a conocer más reflexiones de las y los protagonistas de PERIPLO.