El 28 de abril se conoce también como el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, una fecha establecida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para promover la conciencia sobre la importancia de crear ambientes laborales seguros y saludables.  

Esta fecha busca concienciar a personas empleadoras, trabajadoras, sindicatos y sociedad en general sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas que reduzcan los riesgos laborales, con el fin de proteger la integridad física y mental de las personas. 

Para las y los trabajadores agrícolas en México, el 28 de abril es un día de particular relevancia. Este sector enfrenta múltiples riesgos laborales, como accidentes en transportes y con maquinaria, exposición a productos químicos, condiciones climáticas extremas o jornadas prolongadas. Estas condiciones hacen que las y los jornaleros estén expuestos a mayores riesgos de lesiones, enfermedades y otros problemas de salud, que otros sectores laborales, por lo que es fundamental que se les brinde protección y que cuenten con todas las prestaciones sociales, que incluyan a sus familias. 

El periodista Kau Sirenio señala que las personas trabajadoras agrícolas “no solo se enfrentan a los malos tratos, sino también a las enfermedades respiratorias y gastrointestinales, como se ha documentado en el municipio de Guasave, donde cientos de niños se han enfermado, algunos de ellos han fallecidos por falta de atención médica y las condiciones insalubres en que trabajan”. Año con año se documentan las muertes evitables de personas trabajadoras del campo, así como de miembros de sus familias, a causa de la falta de acceso a la salud o protocolos de prevención de riesgos laborales. 

Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2023, el 43% de quienes laboran en la agricultura gana menos de un salario mínimo; además, ocho de cada diez, no cuenta con seguridad social. Por lo tanto, es crucial que se reconozcan y respeten sus derechos, incluido el acceso a condiciones de trabajo seguras y salarios justos. 

Por eso, este día es una oportunidad para destacar la necesidad de fortalecer las políticas y regulaciones en materia de seguridad y salud en el sector agrícola, mediante el cumplimiento de por todos los sectores involucrados del capítulo de personas trabajadoras del campo de la LFT y acciones de conducta empresarial responsable, debida diligencia y alianzas estratégicas ―entre sociedad civil, sector público y privado―. Es fundamental que las autoridades, empleadores y las personas trabajadoras colaboren en la implementación de medidas de prevención, y en la promoción de una cultura de seguridad que beneficie a todas las personas trabajadoras y que cuente con perspectiva de género.  

La conmemoración del 28 de abril es una oportunidad para identificar las mejores prácticas en debida diligencia y la importancia de continuar impulsando los derechos laborales en el sector agrícola. Las personas trabajadoras agrícolas desempeñan un papel vital en la producción de alimentos y en la economía del país: su trabajo es fundamental para asegurar la vida, y requieren espacios dignos y seguros en los que puedan desarrollar sus actividades laborales sin riesgos y con pleno ejercicio de derechos.